Bebés.
Se considera bebé, por lo menos para
fines de primeros auxilios, a los infantes que se les puede cargar con una sola
mano, y manipular con relativa facilidad. Para la atención a éstos, es
necesario estar sentados, para tener mayor seguridad en el trato. Se toma al
pequeño, sosteniéndolo del pecho, bocabajo hacia nuestro frente con una sola
mano sobre el largo del antebrazo. Con la mano que queda libre, específicamente
con el talón de la palma (que es la parte contigua a la muñeca), se le dan
cinco golpes fuertes (en proporción al desarrollos del niño) y rápidos en la
espalda. Hecho esto, se voltea y con el dedo en forma de gancho se extrae el
objeto extraño. Lo mejor es hacerlo en un solo intento, así se evita poner más
en riesgo la vida de la criatura.
Niña y niños.
En el caso de menores, es decir:
aquellos que no pueden ser sostenidos con una sola mano y que pueden permanecer
de pie; el procedimiento es muy similar al que se usa con personas adultas,
pero quien lo aplica debe estar sentado para poder adecuarse a la estatura del
infante. Se le rodea con los brazos y se localiza el apéndice xifoides (que es
el punto en donde convergen las costillas, también conocido como plexo solar;
para mayor referencia es justo arriba de lo que llamamos "la boca del
estómago") desde ese punto se marcan dos dedos hacia abajo; con una mano
en puño y con la otra envolviéndola, se levantan un poco los brazos y se hace
un movimiento violento en forma de J, con el cuidado necesario para no lesionar
más al menor de los que le estamos ayudando. De ser necesario se repite el
procedimiento.
Es muy importante que una vez
realizada la maniobra de Heimlich se haga uso de los servicio de emergencia, ya
que las consecuencias de esta pueden ser considerables. NO se debe dejar sin
atención.
En
adultos.
Si la persona se lleva las manos
al cuello y no emite ningún sonido, usted debe colocarse en la parte posterior
de la persona colocando una de sus piernas entre las del paciente para evitar
que se pueda caer y lastimar en caso de que caiga inconsciente. Se rodea a la
persona por debajo de las axilas con nuestros brazos, se busca el ombligo y la
punta del esternón, o apéndice xifoides (que es el lugar justo donde se juntan
las costillas, también llamado plexo solar o boca del estomago) y en medio de esos
dos puntos que en personas delgadas queda aproximadamente a 2 dedos arriba del
ombligo, se coloca nuestra mano en forma de puño y la otra envolviendo a la
primera, en necesario levantar un poco los brazos en esa posición, simulando
unas alas para que la fuerza de las compresiones recaiga en el lugar adecuado y
no en las costillas. Se realiza un movimiento con fuerza en forma de J, es
decir: de adelante hacia atrás y hacia arriba. Esto se realiza las veces que
sea necesario para que la persona expulse el objeto extraño.
Este movimiento está imitando el
movimiento que tiene el cuerpo cuando tosemos empujando los pulmones para que
el aire que tienen dentro empuje el objeto extraño.
Cuando estamos solos, podemos recurrir a
impactarnos con el respalde de una silla o algún mueble que quede a la altura
indicada.
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