miércoles, 23 de noviembre de 2016

Necesidades de Sueño y Descanso de 0 a 4 años.

A medida que el niño crece y madura, también evoluciona la razón actividad/ descanso. Los períodos de vigilia van siendo más largos y el ritmos nocturno de ocho horas seguidas de sueño se va implantando poco a poco.

Ritmo de sueño en los niños.
  • Prenatal. A partir de las 12 semanas de gestación ya se han podido distinguir dos formas de sueño, A partir de las 32 semanas ya se distinguen periodos de vigilia.
  • El recién nacido necesita unas 20 horas de sueño al día, y duerme por sesiones o ciclos de cuatro horas, regulados por los periodos de alimentación e higiene. Así, a lo largo del día realizan muchos ciclos sueño-vigilia, que poco a poco se van reduciendo a medida que el niño crece, aumentando gradualmente los periodos de vigilia. En general:
  • A partir de los 4 meses, duerme en dos tandas la noche, hace una toma a las 2 ó 3 de la madrugada y duerme hasta las 7-8 de la mañana, hecho importante ya que el sueño del niño se va adaptando al del adulto. Y 3 siestas en el día. 
  • A los 9 meses duerme en tres tandas. Unas 8-10 horas por la noche y dos grandes siestas, una por la mañana y otra por la tarde. 
  • A partir de los 18 meses el niño duerme en dos periodos, la noche (aprox.12 horas) y una siesta de entre 1 hora y media y dos horas. 
  • De dos a seis años se amplían aún más los periodos de vigilia; disminuye su necesidad de dormir porque están más interesados en lo que pasa a su alrededor. Incluso gran parte de los niños manifiestan su rechazo a la siesta a partir de los tres años.  


Trastornos Alimenticios en la Adolescencia.

Anorexia.
La anorexia es considerada una epidemia, que afecta a ambos sexos, aunque la padecen mayoritariamente las adolescentes. Del total de casos, aproximadamente en un tercio de los mismos, se vuelve crónico.
Estas adolescentes poseen características comunes, tales como: perfeccionismo, muy buen rendimiento escolar, no son conflictivas, etc.
Causas.
  • Cultura por la delgadez. La publicidad, la moda, los medios de comunicación en general, hacen de la delgadez, un sinónimo de éxito, poder, aprobación, fama, dinero, etc. Si eres delgado perteneces al mundo de los “deseados y lindos”. Si tienes unos kilos de más perteneces al mundo de los “perdedores y feos”. Nada más lejos de la realidad, por supuesto.
  • Hábitos alimentarios incorrectos. Con la industrialización de los alimentos, cada día surgen nuevas preparaciones sabrosas, ricas en grasas saturadas, con un gran aporte de calorías, etc, que reemplazan a los alimentos naturales, tales como las frutas, verduras y cereales. Esto conlleva a cambiar alimentos alimentarios saludables por otros que no lo son.
  • Comer a cualquier hora. Además, se ha perdido el hábito de respetar los horarios de comida. Ahora se come cuando hay tiempo, no cuando hay que comer. Toda esta situación lleva a muchos adolescentes a subir de peso, los cuales encuentran como única salida para adelgazar “no comer”.
  • Problemas en las relaciones familiares. Las relaciones interfamiliares cada día son más complicadas y si se ven afectadas, pueden llevar a un adolescente a padecer de anorexia. Por ello es muy importante la contención familiar en esta etapa de la vida.

Bulimia.
La presión social, los problemas de autoestima y otros factores pueden desencadenar la bulimia en adolescentes, la edad más común en que suele presentarse este trastorno alimenticio. La bulimia es un desorden alimenticio caracterizado por consumir grandes cantidades de comida en períodos cortos de tiempo para luego eliminarla por medio de vómito o de laxantes. Asimismo, se suele recurrir a períodos de ayuno prolongados, ejercicio físico intenso o saunas para perder líquido corporal. El temor a engordar es la causa de este comportamiento, acompañado por síntomas depresivos, sentimientos de culpa y pérdida de control. Nueve de cada diez personas que padecen bulimia son mujeres.

Causas.


Una baja autoestima puede conducir a una excesiva preocupación por el aspecto físico, lo que lleva a realizar dietas restrictivas, que no siempre producen los resultados deseados, alternadas con episodios de consumo incontrolado de comida, que provocan un desequilibrio metabólico. El paciente tiene sentimientos de culpabilidad a consecuencia del atracón, y su preocupación por engordar genera otras conductas como el vómito auto-inducido y el abuso de laxantes.

Vigorexia.
La vigorexia es un trastorno mental en el que la persona se obsesiona por su estado físico hasta niveles patológicos. Estas personas tienen una visión distorsionada de ellos mismos y se ven débiles y enclenques. Por este motivo, el trastorno incide directamente sobre su conducta alimentaria y sus hábitos de vida, y se caracteriza por realizar una actividad física extrema, abandonando las relaciones sociales y descuidando otros aspectos de su vida, para dedicar todo su tiempo a entrenar.

Causas.
Puede estar ocasionada por problemas fisiológicos o emocionales, casi siempre relacionados con el entorno del afectado.
Los problemas fisiológicos están asociados a trastornos en las hormonas y los mediadores de la trasmisión nerviosa del Sistema Nervioso Central.
En el caso de que este trastorno aparezca vinculado a la relación del paciente con su entorno, se encuentran implicados factores sociales, culturales y educativos, que influyen para que el individuo desarrolle un tipo de personalidad obsesiva.

Malos Hábitos Alimenticios en Adolescentes.

La conducta alimentaria se adquiere de forma paulatina desde la infancia hasta la adolescencia, siendo el entorno familiar y escolar de una gran importancia a la hora de educar al niño en la alimentación, porque se les debe explicar la necesidad de consumir todo tipo de alimentos.
Hoy en día, debido a los factores culturales, el ambiente en el que vivimos, la influencia de los grupos de amigos y los mensajes procedentes de los medios de comunicación y el entorno social general, es habitual que los adolescentes cometan errores en su conducta alimenticia, como por ejemplo:
  • Excluir comidas, sobre todo el desayuno, que tiene una gran importancia porque proporciona la energía y los nutrientes necesarios después del ayuno nocturno, contribuyendo a un mayor rendimiento y concentración en el colegio.
  • Picotear de manera exagerada entre horas.
  • Tener despreocupación por unos hábitos saludables, consumiendo alcohol, tabaco u otras drogas.
  • No practicar ningún deporte.
  • Elevada ingesta de comidas rápidas como pizzas, hamburguesas, etcétera. También refrescos, golosinas, bollería industrial con alta cantidad de calorías y pocos nutrientes.
  • Bajo consumo de calcio, como leche, quesos, yogures...
  • Mayor inclinación a realizar dietas bajas en calorías, siendo en muchos casos dietas vegetarianas o muy restrictivas, que pueden llegar a provocar carencias de distintos nutrientes.



Recomendaciones nutricionales en la adolescencia.
Estas recomendaciones deben ir orientadas fundamentalmente a conseguir tener una dieta ordenada y equilibrada, en consonancia con las necesidades nutricionales, generando así los hábitos adecuados.
La dosificación de calorías a lo largo del día debe realizarse dependiendo de las actividades desarrolladas, evitando así prescindir de comidas o, por el contrario, realizando algunas excesivamente cuantiosas.

  • Es básico reforzar el desayuno, evitando comer entre horas.
  • Hay que variar el consumo de alimentos, cogiendo de todos los grupos.
  • Moderar el consumo de carnes, fomentando el consumo de cereales y legumbres frente a la carne.
  • Se debería aumentar la ingesta de pescados en relación a la carne.
  • Conviene potenciar el consumo del aceite de oliva frente a otros aceites vegetales como mantequillas y margarinas.
  • Los bollos industriales deben consumirse lo menos posible, ya que contienen una elevada cantidad de grasas saturadas.
  • Hay que fomentar el consumo de cereales como pan, pasta, arroz, etcétera. Así como de frutas frescas y enteras, verduras, hortalizas y legumbres.
  • No ingerir una elevada cantidad de zumos no naturales.
  • Aumentar el consumo de agua en comparación con otro tipo de refrescos, que mayoritariamente contienen azúcares y aditivos.

Activación Física Infantil.

Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias.

Efectos beneficiosos de la actividad física en los jóvenes.
La realización de una actividad física adecuada ayuda a los jóvenes a:
  • Desarrollar un aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano;
  • Desarrollar un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano;
  • Aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos); 
  • Mantener un peso corporal saludable.
La actividad física se ha asociado también a efectos psicológicos beneficiosos en los jóvenes, gracias a un mejor control de la ansiedad y la depresión.
Asimismo, la actividad física puede contribuir al desarrollo social de los jóvenes, dándoles la oportunidad de expresarse y fomentando la auto-confianza, la interacción social y la integración. También se ha sugerido que los jóvenes activos pueden adoptar con más facilidad otros comportamientos saludables, como evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, y tienen mejor rendimiento escolar.

Necesidades Nutricionales de niños de 6 a 14 años de edad.

El periodo de la vida comprendido entre los 11 y 14 años se llama adolescencia temprana.
Es una etapa de intensos cambios físicos y psicosociales. Hay un importante aumento de la talla (estirón) y del peso. Y se adquieren las características sexuales.
El brote de crecimiento requiere una adecuada nutrición y por tanto, del aporte de cantidades de energía y todos los nutrientes esenciales.

¿Qué cambios se van a realizar en su alimentación a esta edad?
Los requerimientos nutricionales hasta esta edad son iguales para niños y niñas, pero a partir de los 11 años deben variar según sexo. El aporte calórico en las niñas será aproximadamente de 2.200 Kcal. /día y en los niños 2.750 Kcal. /día.

¿Cómo se deben distribuir estas calorías?
Las proteínas deben aportar entre un 10-15%. Deben ser sobre todo de alto valor biológico (origen animal).
La grasa total debe ser un 30%, siendo un máximo de 10% de grasa saturada.
Los hidratos de carbono un 55-60% en forma de cereales, fruta, vegetales. Estos además son un buen aporte de fibra. Se debe limitar el consumo de sacarosa y zumos envasados.

¿Cómo debo distribuir los alimentos a lo largo del día?
Se deben hacer 4-5 comidas a lo largo del día distribuidas de la siguiente manera:

Desayuno: Una de las comidas mas importantes del día. Debe cubrir al menos el 25% de las necesidades nutritivas.

Almuerzo: Refuerza el desayuno

Comida: 35-40% de las necesidades diarias

Merienda: Complementa la dieta. No debe ser excesiva.

Cena: Se elegirá en función de lo alimentos consumidos a lo largo del día. No debe ser excesiva.

La Jarra del Buen Beber.

Es una representación gráfica de los líquidos que debemos consumir, así como la cantidad diaria sugerida para un adulto.
La recomendación se basa en los beneficios que cada debida proporciona.

Nivel 1.

Agua potable natural. Es la bebida más adecuada para cubrir las necesidades diarias de líquidos. (8 vasos de agua natural al día).

Nivel 2.

Leche semidescremada, descremada y bebidas de soya sin azúcar adicionada. Aportan calcio, vitamina D y proteína de alta calidad. Se deben preferir sobre la leche entera y bebidas con azúcar agregada. (2 vasos al día).

Nivel 3.

Café y Té sin azúcar. El Té provee micro-nutrientes como fluoruro, aminoácidos y vitaminas.(se pueden tomar 4 tazas al día).

Nivel 4.

Bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales. Son refrescos de dieta, agua con vitaminas, bebidas energizantes y otras con base en café o té. (0 a 2 vasos al día).

Nivel 5.

Bebidas con alto valor calórico, y beneficios en salud limitados. Se trata de jugos de fruta, leche entera y bebidas alcohólicas o deportivas. (0 a medio vaso al día).

Nivel 6.

Bebidas con azúcar y bajo contenido de nutrimentos. Incluye refrescos y bebidas con azúcar adicionada. Así como jugos, aguas de sabor y café. (se recomienda no ingerirlas).


El Plato del Buen Comer.

La Norma Oficial Mexicana NOM-043. Servicios Básicos de Salud. Promoción y Educación para la Salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación ofrece opciones prácticas para integrar una dieta correcta, adecuada a su cultura, costumbres, necesidades y posibilidades. 
La NOM-043 clasifica a los alimentos en tres grupos: verduras y frutas; cereales y tubérculos; leguminosas y alimentos de origen animal.

Con la finalidad de facilitar la selección y consumo de alimentos se creó el concepto del Plato del Bien Comer que es la representación gráfica de los tres grupos de alimentos.


Verduras y frutas. Son fuente de vitaminas, minerales y fibra que ayudan al buen funcionamiento del cuerpo humano, permitiendo un adecuado crecimiento, desarrollo y estado de salud.

Cereales y tubérculos. Son fuente principal de la energía que el organismo utiliza para realizar sus actividades diarias, como: correr, trabajar, jugar, estudiar, bailar, etc., también son fuente importante de fibra cuando se consumen enteros.

Leguminosas y alimentos de origen animal. Proporcionan principalmente proteínas que son necesarias para el crecimiento y desarrollo de los niños, para la formación y reparación de tejidos.

El Plato del Bien Comer facilita:
  • La identificación de los tres grupos de alimentos.
  • La combinación y variación de la alimentación.
  • La selección de menús diarios con los tres grupos de alimentos.
  • El aporte de energía y nutrimentos a través de la dieta correcta.
La alimentación correcta debe ser:

Completa. Que incluyas por lo menos un alimento de cada grupo en cada desayuno, comida y cena.
Equilibrada. Que los nutrimentos guarden las proporciones, entre sí al integrar en el desayuno, comida y cena alimentos de los tres grupos.
Suficiente. Para cubrir las necesidades nutricionales de cada persona de acuerdo a edad, sexo, estatura, actividad física o estado fisiológico.
Variada. Que incluya diferentes alimentos de los tres grupos en cada tiempo de comida.
Higiénica. Que se preparen, sirvan y consuman con limpieza.
Adecuada. A los gustos, costumbres y disponibilidad de los mismos.

Recomendaciones para integrar una alimentación correcta.
  • Incluye al menos un alimento de cada grupo en cada una de las tres comidas diarias.
  • Come la mayor variedad posible de alimentos.
  • Prefiere a los aceites para cocinar.
  • Combina cereales con leguminosas.
  • Lava y desinfecta las verduras y frutas antes de consumirlas o cocinarlas.
  • Come cinco veces al día, tres comidas principales y dos refrigerios, uno a medio día y otro a media tarde.
  • Mantén en lo posible los horarios de comidas.
  • Hidrátate, toma por lo menos ocho vasos de líquido al día, de preferencia agua potable.
  • Realiza por lo menos treinta minutos de actividad física durante el día, por ejemplo: caminar, bailar, pasear al perro, subir y bajar escaleras, barrer, etc. Modera el consumo de grasas, azúcar y sal.